TALLER DE ESTIMULACION COGNITIVA

 

  • Los talleres proponen un entrenamiento progresivo y adaptado a cada individuo. Este entrenamiento se inspira en la certeza de que la memoria se puede despertar, si se utiliza con frecuencia.
  • El objetivo tiene que ver con tomar en consideración la globalidad de la persona y su complejidad. La memoria está relacionada con el resto de las facultades intelectuales: atención, imaginación, agilidad mental, estructura de pensamiento, por lo que no puede trabajarse en forma aislada.  Esto explica la variedad de ejercicios dirigidos a la estimulación mental.

Se trabaja en una modalidad lúdica en la mayoría de ejercicios.

En general, se tiende a equiparar el concepto de rehabilitación neuropsicológica con el de estimulación cognitiva. No obstante, el concepto de rehabilitación neuropsicológica es más amplio e incluye diferentes tipos de intervención, que se pueden encuadrar en cuatro grandes grupos: rehabilitación cognitiva (que implica también estimulación cognitiva), modificación de conducta, intervención con familias y readaptación vocacional o profesional.

 

  • DESARROLLO DE LAS SESIONES DE ESTIMULACIÓN COGNITIVA

A continuación se exponen algunas recomendaciones de orden práctico, extraídas de la experiencia cotidiana de Martínez et al. (2002), con el propósito de servir de orientación en el diseño de los grupos y sesiones.

 

  1. a) Respecto a los monitores/as que dinamizan las sesiones Como ya se ha señalado anteriormente, las sesiones deberán estar guiadas por monitores/as formados y supervisados por profesionales especializados en neuropsicología.

Una ratio aconsejable para el desarrollo de las sesiones es que exista un monitor/a para cada 5 personas con deterioro cognitivo moderado-severo, pudiendo elevarse esta proporción hasta un monitor/a por cada 10 personas con deterioro cognitivo leve.

 

  1. b) Frecuencia y duración de las sesiones

La frecuencia de las sesiones puede ser variable, estimándose apropiada una periodicidad que vaya desde un mínimo de tres sesiones semanales hasta una frecuencia diaria.

La duración de cada sesión suele oscilar entre los 30 y los 90 minutos para cada grupo, dependiendo tanto de la severidad del deterioro de los componentes del mismo, como del tipo de tareas que compongan la sesión.

 

  1. c) Composición de los grupos

Es importante que en la medida de lo posible los grupos sean homogéneos en función del grado de deterioro cognitivo. Como orientación general en una misma sala no es aconsejable que se supere el número de 15 personas, siempre que se trabaje luego en subgrupos guiados por monitores/as según la ratio indicada anteriormente. Asimismo, la composición del grupo debe posibilitar el trabajo individual que demandan algunas de las tareas estimulativas.

Por último, es importante controlar la composición y dinámica del grupo, evitando que en el mismo se aliente un clima competitivo o descalificador de las personas que presentan dificultades o ritmos diferentes, aspecto que dependerá fundamentalmente de las estrategias dinamizadoras del monitor/a.

 

  1. d) Estructura de las sesiones

La estructura de las sesiones puede ser muy variable. Variará, entre otros factores, en función de la frecuencia y de la duración de las mismas.

Una posibilidad bastante utilizada es programar sesiones que mantengan una frecuencia diaria y cuya duración sea de alrededor de 60 minutos, dedicando monográficamente la sesión a una función cognitiva, iniciando y finalizando la sesión con actividades de orientación.

Cuando la frecuencia de las sesiones no sea diaria, estructuras como la siguiente pueden resultar adecuadas: iniciar la sesión con tareas de orientación, seguir con tareas relacionadas con las diferentes

 

funciones cognitivas (memoria/ praxias/ gnosias/ funciones ejecutivas) y finalizar con tareas de lenguaje.

 

  • TÉCNICAS DE APOYO

 

En el desarrollo de las sesiones de psicoestimulación se utilizan, siempre de un modo personalizado, un conjunto de técnicas que tienen como finalidad motivar a cada persona en el transcurso de la terapia a la vez que adaptar y facilitar la ejecución de las actividades o tareas programadas según sus capacidades preservadas.

Este conjunto de técnicas, ampliamente aplicadas en diferentes contextos terapéuticos, de aprendizaje, e incluso de la vida diaria, se basan en aportaciones científicas procedentes de diferentes campos de conocimientos, entre los cuales cabe destacar la psicología del aprendizaje, la neuropsicología (tanto desde su enfoque clínico como desde el modelo cognitivo), así como diferentes teorías sobre la motivación y el desarrollo de la personalidad humana.

En los siguientes apartados se recogen resumidamente las diferentes técnicas que son con frecuencia utilizadas y resultan de utilidad en el contexto de las sesiones, siendo aplicadas habitualmente de un modo combinado. Por motivos exclusivamente de índole pedagógica, aparecen agrupadas en dos bloques, el primero relacionado con el aprendizaje y la facilitación neurocognitiva y el segundo relacionado con la comunicación y la motivación.

 

  • TÉCNICAS DE APOYO AL APRENDIZAJE Y FACILITACIÓN NEUROCOGNITIVA

 

En general se dirigen a conseguir dos tipos de logros:

_ Por un lado a establecer, incrementar, mantener o facilitar conductas apropiadas, correctas o cercanas a las mismas.

_ Por otro, reducir, eliminar o adecuar conductas erróneas o inadecuadas.