La Terapia Psicomotriz se lleva a cabo a partir de un abordaje por MEDIACIÓN CORPORAL TERAPÉUTICA (M.C.T.) utilizando recursos y técnicas para potenciar el desarrollo de las capacidades psicofísicas, motrices, sensoriales, cognitivas, comunicacionales y vinculares. A su vez favorece un funcionamiento  ajustado a  las exigencias del entorno social en vías de lograr la mayor autonomía posible.

Uno de los objetivos más importantes es el permitir que el cuerpo no sea un obstáculo sino un medio para realizarse, logrando acceder a nuevos y variados aprendizajes sobre sí, sobre otros y del mundo que nos rodea.

Mediante la Terapia Psicomotriz se evidenciará un impacto favorable en el potencial de cada persona, aumentando notablemente  su nivel de autoestima y conocimiento de sí mismo, un mayor dominio del propio cuerpo, disminución de dolencias corporales crónicas o agudas, estabilidad psicoafectiva, y capacidad de relacionarse positivamente con otros. Estos y más son los beneficios de un abordaje desde la Psicomotricidad, asegurando por sobre todo una mejor calidad de vida.

Destinada a toda persona que presente dificultades en el cuerpo y el movimiento, viéndose afectado su estado emocional, y/o su actividad cotidiana.

¿CUÁNDO ES NECESARIA LA CONSULTA CON PSICOMOTRICIDAD?

  • Cuando se presentan problemas en el funcionamiento del cuerpo y el movimiento, que coarta las posibilidades normales de desarrollo, o dificulta una adaptación funcional en la vida cotidiana.

  • Cuando los movimientos de una persona, en el uso y en la relación que establece con su cuerpo, no son los esperados para su edad y contexto habitual de su desarrollo.

  • Cuando una persona no se siente hábil con su cuerpo, ni logra movimientos que lo satisfagan frente a los desafíos del crecimiento y del aprendizaje, o de la vida cotidiana (Niños, Adolescentes, Adultos, Adultos Mayores).

  • Cuando se padecen trastornos graves de personalidad, afecciones psicosomáticas, conductas adictivas o psicopáticas, trastornos de la ansiedad, trastorno depresivo, que comprometen el uso del cuerpo. En estos casos la terapia psicomotriz puede funcionar como el tratamiento principal, o un buen complemento y facilitar el efecto de un tratamiento específico en otra área.

  • Cuando existen secuelas de enfermedades neurológicas o degenerativas.

  • Cuando existen deficiencias temporales o crónicas que producen una discapacidad en las áreas: motriz, cognitiva, del lenguaje, sensorial, psicológica.

  • Cuando existen limitaciones de la movilidad debidas a causas postraumáticas o al envejecimiento.

Agostina Ferrari

Lic. en Psicomotricidad